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jueves, 14 de agosto de 2008

Cita de "El arte de amar"


Odio la relacion en que el deleite no es recíproco: por eso no me conmueven los halagos de un adolescente; odio a la que se entrega por razón de la necesidad y en el momento del placer piensa indiferente en el huso y la lana. No agradezco los dones hijos de la obligación y dispenso a mi amiga sus deberes con
respecto a mi persona. Me complace oír los gritos que delatan sus intensos goces y que me detenga con ruegos para prolongar su voluptuosidad. Me siento dichoso si contemplo sus vencidos ojos que anubla la pasión y que languidece y se niega tenaz a mis exigencias.

El arte de amar

Ovidio

Foto: ¡El mismísimo demonio! por mariantonia

lunes, 16 de abril de 2007

Ars Amandi

Más de un año con el blog y no he comentado el origen del nombre.


Portada de El arte de amar

Ars Amandi (o Ars Amatoria) es el libro de autoayuda más antiguo que conozco. Es un libro para ligar escrito por un tal Publius Ovidius Naso, que por los comentarios que hace en esa obra debió de ser un cachondo mental.
Consta de tres libros escritos entre los años menos uno y ocho. El primero está dedicado a cómo conquistar a una mujer, el segundo a cómo conservarla y el tercero son consejos para las mujeres.

La mayoría de consejos todavía son perfectamente válidos, lo que demuestra que los humanos hemos sido esencialmente iguales desde hace miles de años. También son un montón de verdades de Perogrullo, pero de alguna manera verlas todas juntas y en blanco sobre negro hace que las tengas más en cuenta.
Lo que más me gustó es que son consejos para casanovas, no para donjuanes.


Os lo podéis descargar siguiendo los siguientes enlaces, en latín o en español:

Ars Amandi
El arte de amar

miércoles, 7 de febrero de 2007

La primera vez



Hay muchas primeras veces. Y una de ellas es la primera vez que le dices a tu pareja que eres un enfermo y que te va el sado (mientras sacas la máscara de cuero del cajón del escritorio).
Si se trata sencillamente de una hembra a la que te percutes de forma regular no hay problema. Ella es una zorra y lo sabe. Y tú lo sabes. Y los dos sabéis que lo que os lleváis entre manos es cuestión de sexo.

Pero, ¿y cuando hay amor?¿Y cuando tu pareja se ha quedado con la idea de que eres tierno como un peluche y más dulce que el mazapán?¿Dónde encajan ahí la cuerda y la fusta?


sorpresa

Investigaremos...



Imagen: Green Eye Surprise! by Phil Berndt